- Tras nueve años de lucha contra la leucemia, la adolescente de 13 años tocó la campana de la victoria
- Es el segundo caso en menos de una semana que llena de alegría al personal de salud en estas Fiestas Patrias
Guerrera. Lo que parecía una cita médica más, se convirtió en el momento que cambió para siempre la vida de Valery D.B. La adolescente, que cumplió 13 años el pasado 19 de julio, llegó la noche del lunes desde Pucallpa para acudir a su control en el Instituto Nacional de Salud del Niño San Borja, donde hoy recibió la noticia que tanto ella como su familia esperaron durante nueve años, “Ha vencido el cáncer”.
La Dra. Karen Valdez, le confirmó que culminó exitosamente su tratamiento contra la leucemia. Posteriormente, Valery D.B. fue homenajeada por el equipo de Hematología que la acompañó durante todo este proceso y tocó la campana de la victoria, un emotivo símbolo que marca el final del tratamiento y el inicio de una nueva etapa llena de sueños, metas y esperanza. “Gracias por ayudarme a vencer el cáncer. Me voy celebrando la vida”, dijo la menor.
“Ver el sufrimiento de mi hija fue lo más duro que me ha tocado vivir. Pero tenía que ser fuerte por ella. En cada quimioterapia le decía que las dos íbamos a seguir luchando. Hoy me siento feliz de verla recuperada. Es mi guerrera”, expresó con emoción su madre Kenelma Baldoceda Cárdenas.
La historia de Valery comenzó en julio de 2018, cuando apenas tenía 4 años, Empezó a presentar sangrado por la nariz, fuertes dolores de cabeza, dolor abdominal y moretones en distintas partes del cuerpo. Su madre la llevó al hospital de Yarinacocha, desde donde fue referida al INSN San Borja. Ingresó con un cuadro de palidez, debilidad generalizada y una hemoglobina de 8 g/dL. Tras una serie de exámenes especializados, los médicos confirmaron el diagnóstico de Leucemia Linfoblástica Aguda LLA.
El tratamiento se inició con quimioterapia ambulatoria. Sin embargo, en un momento del proceso se produjo el abandono del tratamiento, hecho que puso en riesgo su recuperación.
En enero de 2019, el estado de salud de Valery se agravó y tuvo que reingresar al INSN San Borja. El equipo médico decidió iniciar una reinducción con cinco medicamentos, logrando eliminar nuevamente la enfermedad. A partir de allí retomó de manera disciplinada los bloques de quimioterapia hasta finales de 2021.
Desde entonces, continuó asistiendo a sus controles periódicos. Hoy, después de nueve años de seguimiento, está libre de cáncer y tocó la campana en señal de victoria junto al personal de salud que con globos rojos y blancos y las banderas del Perú celebraron con la pequeña.
“Nuestro reconocimiento a la mamá por esa resiliencia y fortaleza y al equipo multidisciplinario del Instituto que hizo posible este milagro de vida. En menos de una semana nos han brindado regalos hermosos del alta de dos niños que regresan a sus casas venciendo el cáncer y celebrando la vida. De esta forma, como personal de salud hacemos patria, sirviendo a nuestro país y renovando nuestro compromiso con la salud infantil”, destacó la directora general del INSN San Borja, Dra. Zulema Tomas Gonzales.
La ceremonia fue especialmente significativa para el equipo de Hematología del INSN San Borja. Y es que en menos de una semana, es el segundo paciente que culminó exitosamente su tratamiento oncológico. Hace unos días, el pequeño Nolberto, de 11 años, natural de Tingo María, también hizo sonar la campana, luego de vencer el cáncer tras nueve años de lucha.
En el Perú se diagnostican 1,800 casos nuevos de cáncer infantil cada año. De ellos, el 42,7% corresponde a leucemias y el 57,3% a tumores sólidos.
Durante el 2025, el INSN San Borja atendió a más de 104 casos nuevos de leucemia y realizó más de 1,500 atenciones en Clínica de Día para administración ambulatoria de quimioterapia. Todo el tratamiento es subvencionado al 100% por el Seguro Integral de Salud SIS.
Como centro pediátrico de referencia nacional, el INSN San Borja continúa brindando tratamientos oncológicos de alta complejidad para niños y adolescentes de todo el país. A la fecha, ha realizado 234 trasplantes de médula ósea, incluidos trasplantes haploidénticos, ampliando las posibilidades de curación para pacientes que antes no contaban con un donante compatible.
Cada vez que un niño toca la campana en el INSN San Borja, se envía un mensaje de esperanza para cientos de familias demostrando que el cáncer infantil, cuando se diagnostica a tiempo recibe un tratamiento oportuno, sí puede curarse.