NIÑO DE TINGO MARÍA TOCÓ LA CAMPANA DE LA VICTORIA AL SUPERAR EL CÁNCER TRAS 9 AÑOS DE LUCHA EN EL INSN SAN BORJA

NIÑO DE TINGO MARÍA TOCÓ LA CAMPANA DE LA VICTORIA AL SUPERAR EL CÁNCER TRAS 9 AÑOS DE LUCHA EN EL INSN SAN BORJA

  • A los dos años fue diagnosticado con leucemia y hoy, a sus 11 años celebra el inicio de una nueva etapa junto a su madre.
  • Contó que sueña con ser militar y conocer a Paolo Guerrero.

Esperanza de vida. Vestido con su camiseta de la selección peruana y con una sonrisa que refleja esperanza, Nolberto G.C. de 11 años, natural de Tingo María (Huánuco), tocó la campana de la victoria en el Instituto Nacional de Salud del Niño San Borja, símbolo de que culminó exitosamente su tratamiento contra la leucemia.

La emotiva ceremonia reunió al personal de salud que lo acompañó durante nueve años, quienes entre aplausos, globos rojos y blancos y la bandera del Perú, celebraron junto a él y su madre Amelia Capa el inicio de una nueva etapa llena de esperanza.

“El cáncer es una enfermedad que tiene tratamiento y cura, y Nolberto no está dando el ejemplo. Él llegó a los dos años de vida a nuestra Institución y luchó incansablemente. Por eso quiero agradecer a la madre por haber resistido con su hijo este tratamiento de casi diez años y al equipo multidisciplinario de Hematología por lograr su recuperación. Hoy Nolberto nos enseña lo que es fortaleza, esperanza y resiliencia”, destacó la directora general del INSN San Borja, Dra. Zulema Tomás Gonzales.

Cuando Nolberto tenía apenas dos años comenzó a presentar un cansancio extremo. Su madre, Amelia Capa Correa, supo que algo no estaba bien. Tras acudir a un hospital local, los médicos detectaron que su hemoglobina había descendido hasta los 5 g/dL, situación que puso en riesgo su vida. Debido a la gravedad de su estado fue referido de inmediato al INSN San Borja, donde los especialistas del servicio de Hematología confirmaron el diagnóstico de Leucemia Linfoblástica Aguda (LLA), el tipo de cáncer infantil más frecuente.

“Cuando me dieron la noticia no podía creerlo. Me decían que era una enfermedad muy grave, sin cura, tuve mucho miedo. Pero, nunca perdí la fe. Confié en Dios y en los médicos. Hice todo lo que me indicaban, asistimos a cada cita y nunca dejamos el tratamiento”, recuerda Amelia.

Desde el 2017, Nolberto inició un tratamiento intensivo que incluyó tres años de quimioterapia continua para eliminar las células cancerosas. Posteriormente permaneció bajo estrictos controles médicos durante cinco años, periodo en el que los especialistas confirmaron que la enfermedad no había reaparecido.

Hoy, nueve años después de este diagnóstico, Nolberto tocó la campana en señal de victoria, un acto simbólico que representa el final de su lucha contra el cáncer y el inicio de un futuro con nuevos sueños. “Me siento muy feliz. Gracias a Dios y a los doctores mi hijo venció el cáncer, es un guerrero”, expresó la madre.

El menor que portaba una bandera de Perú en hombros, dijo sentirse feliz por ser un luchador y expresó su deseo de ser un militar para defender los colores patrios y conocer al gran Paolo Guerrero, ya que ama el fútbol y es hincha de Alianza Lima.

En el Perú se diagnostican 1,800 casos nuevos de cáncer infantil cada año. De ellos, el 42,7% corresponde a leucemias y el 57,3% a tumores sólidos.

Durante el 2025, el INSN San Borja atendió 104 casos nuevos de leucemia y más de 1,500 atenciones en Clínica de Día para administración ambulatoria de quimioterapia.

Como centro pediátrico de referencia nacional, el INSN San Borja continúa ofreciendo tratamientos de alta complejidad para niños y adolescentes con cáncer. A la fecha, ha realizado 234 trasplantes de médula ósea con tecnología de última generación, incluyendo trasplantes haploidénticos, lo que ha permitido ampliar las posibilidades de curación para pacientes que antes no contaban con un donante compatible.

Cada vez que un niño toca la campana en el INSN San Borja, no solo celebra el final de un tratamiento, sino que representa esperanza para cientos de familias que descubren que el cáncer infantil, cuando es diagnosticado y tratado oportunamente, se puede curar.

NIÑO DE 9 AÑOS RECIBE TRASPLANTE RENAL Y EMOCIONA AL INGRESAR EN COCHECITO AL QUIRÓFANO

NIÑO DE 9 AÑOS RECIBE TRASPLANTE RENAL Y EMOCIONA AL INGRESAR EN COCHECITO AL QUIRÓFANO

  • Madre agradece gesto de amor de la familia donante que dijo “Sí, a la donación de órganos”

Con una sonrisa, globos y conduciendo un pequeño cochecito adornado con banderas del Perú por el mes de la patria, Stephano D.G., de 9 años, recorrió los pasillos del Instituto Nacional de Salud del Niño San Borja rumbo a centro quirúrgico para recibir el trasplante renal que esperaba desde hace varios meses.

Antes de ingresar a sala de operaciones, el equipo de salud le preparó una sorpresa. En lugar de una camilla, lo esperaba un cochecito eléctrico para que ingrese al quirófano de una manera más tranquila y divertida. Durante el recorrido fue recibido por los médicos que participaron en la compleja intervención, quienes lo saludaron con entusiasmo chocando los puños y brindándole confianza antes de la cirugía.

Este gesto permitió que el pequeño ingrese relajado y sonriente a sala de operaciones, donde un equipo multidisciplinario integrado por los doctores Antonio Sánchez, Juan Pablo Cruzado y Marco Gonzáles, realizó con éxito el trasplante renal, intervención que le permitió dejar atrás la diálisis e iniciar una nueva etapa con la ilusión crecer, jugar y cumplir sus sueños.

El emotivo momento reflejó la esperanza de un niño que, tras varios años enfrentando una enfermedad renal crónica, recibió una nueva oportunidad de vida gracias a la decisión solidaria de una familia que aceptó la donación de órganos en medio del dolor por la pérdida de su ser querido. La recuperación del menor fue tan rápida que está a punto de abandonar la UCI para seguir su recuperación en el área de hospitalización.

Stephano, natural de Ica, fue diagnosticado con una enfermedad renal congénita cuando tenía seis años. A pesar de recibir tratamiento médico especializado, desde el año pasado dependía de diálisis peritoneal para mantenerse con vida y, en enero de este año, ingresó a lista de espera para un trasplante renal.

Su historia guarda un vínculo especial con la de su hermana mayor, Azul, hoy de 17 años, quien también nació con la misma enfermedad y fue trasplantada con éxito en el INSN San Borja en el año 2022, gracias a la generosidad de una familia donante.

“Es una enfermedad congénita que les afectó a mis dos hijos”, expresó Rosario Gómez, madre del menor, quien no pudo contener la emoción al conocer la noticia de que había un riñón compatible para Stephano.

“Estoy muy agradecida con las dos familias generosas. Es un regalo maravilloso que demuestra el inmenso amor al prójimo”, manifestó mientras preparaba a su hijo para ingresar a cirugía. Asimismo, agradeció a la familia donante por haber tomado la decisión de decir “Sí, a la donación de órganos” en uno de los momentos más difíciles de sus vidas.

Desde el 2017, el Instituto ha realizado 124 trasplantes de órganos (69 renales, 25 hepáticos y 30 de córnea), gracias a donantes vivos y fallecidos, devolviendo salud y esperanza a decenas de niños y adolescentes. Actualmente, 32 niños permanecen en lista de espera para un trasplante. De ellos 27 necesitan un riñón, 4 esperan una córnea y 1 requieren un hígado.

El INSN San Borja reafirma su compromiso de promover una cultura de donación de órganos en el país, recordando que una sola decisión puede salvar y mejorar la vida de varias personas. En el Perú, la tasa de donación continúa siendo una de las más bajas, con apenas de 1.5 donantes por millón de habitantes, lo que constituye el principal desafío para ofrecer una oportunidad de trasplante a más pacientes que la necesitan.

“RECIBIR UN TRASPLANTE DE RIÑÓN FUE EL MEJOR REGALO DE CUMPLEAÑOS PARA MI HIJO”

“RECIBIR UN TRASPLANTE DE RIÑÓN FUE EL MEJOR REGALO DE CUMPLEAÑOS PARA MI HIJO”

  • Niño puneño de 13 años recibe una segunda oportunidad de vida gracias a la donación de órganos.

Apenas cuatro días después de cumplir 13 años, el menor Luis C.A. recibió el mejor regalo que cambió para siempre su vida. Un trasplante de riñón que puso fin a más de dos años de hemodiálisis devolviéndole la esperanza de volver a vivir como cualquier otro adolescente.

La noche del 26 de junio quedó grabada para siempre en la memoria de Luis y de su madre, Lucía Ayamamani. Tras permanecer desde noviembre de 2022 en lista de espera y participar en dos operativos en los que no fue posible realizar el trasplante por falta de compatibilidad, finalmente llegó la noticia que tanto esperaban, había un donante compatible.

Ese mismo día, un equipo multidisciplinario del Instituto Nacional de Salud del Niño San Borja realizó con éxito el trasplante renal, marcando el inicio de una nueva etapa para el menor, procedente de la región Puno.

La enfermedad apareció en 2022, cuando una disminución progresiva de la hemoglobina alertó sobre un problema mayor. Poco después fue diagnosticado con enfermedad renal crónica en estadio 5. Al dejar de funcionar sus riñones, Luis tuvo que someterse a sesiones de hemodiálisis por más de dos años mientras esperaba la oportunidad de recibir un órgano.

Con la voz entrecortada, su madre agradeció a la familia que, en medio del dolor por la pérdida de un ser querido, decidió decir sí a la donación de órganos. “De todo corazón le digo, gracias por darle una segunda oportunidad a mi hijo. Este riñoncito fue el mejor regalo de cumpleaños para él”, expresó conmovida.

La historia de esta familia está marcada por la lucha y la esperanza. En diciembre de 2024, Josué, el hermano mayor de Luis, también recibió un trasplante renal luego de enfrentar la misma enfermedad.

“Mis dos hijos sufrieron la misma enfermedad, y estoy tan agradecida con las familias que donaron a mis hijos. No es fácil recibir este regalo, pero lo hicieron por amor al prójimo y eso es muy valioso para mí”, manifestó Lucía.

Estas historias de los hermanitos, reflejan el impacto que tiene la donación de órganos en la vida de niños y adolescentes que esperan una oportunidad para seguir viviendo.

Desde 2017, el INSN San Borja ha realizado 124 trasplantes de órganos, entre ellos 69 renales, 25 hepáticos y 30 de córnea, gracias a la generosidad de donantes vivos y fallecidos.  Actualmente, 32 niños permanecen en lista de espera para un trasplante: 27 necesitan un riñón, cuatro esperan una córnea y uno requiere un hígado. En el Perú, la tasa de donación sigue siendo una de las más bajas de la región, con apenas 1.5 donantes por millón de habitantes, una realidad que limita las posibilidades de brindar una nueva oportunidad de vida a quienes más lo necesitan.

El Instituto Nacional de Salud del Niño San Borja reafirma su compromiso de promover una cultura de donación de órganos y hace un llamado a la solidaridad de la población. Y es que detrás de cada donante existe una historia de generosidad capaz de transformar el dolor en esperanza y de convertir la pérdida de una familia en el comienzo de una nueva vida para otras personas.

INSN SAN BORJA BRINDA ATENCIÓN INTEGRAL Y GRATUITA AL 100% A NIÑA DE 8 AÑOS QUE PERDIÓ LOS DEDOS DE LA MANO POR PIROTÉCNICOS EN JAUJA

INSN SAN BORJA BRINDA ATENCIÓN INTEGRAL Y GRATUITA AL 100% A NIÑA DE 8 AÑOS QUE PERDIÓ LOS DEDOS DE LA MANO POR PIROTÉCNICOS EN JAUJA

  • El SIS garantiza el derecho a la salud de niñas, niños y adolescentes, lo cual permite que el INSN San Borja brinde atención especializada sin que la economía sea una barrera para las familias.

El Instituto Nacional de Salud del Niño San Borja del Ministerio de Salud atiende de manera integral a una niña de 8 años, natural de Jauja, Junín, quien sufrió graves lesiones en ambas manos tras la explosión de un producto pirotécnico mientras jugaba con sus primos en un parque. Tras ser trasladada de emergencia, la menor fue recibida por el equipo de especialistas del Área de Quemados. A la fecha, la niña responde de manera favorable al tratamiento, recibe los cuidados necesarios y se mantiene bajo estricta vigilancia médica para asegurar su recuperación.

Gracias a la cobertura del Seguro Integral de Salud – SIS, todo el tratamiento de la menor es 100% gratuito. Esto incluye las intervenciones quirúrgicas, hospitalización en el Área de Quemados, medicinas, exámenes, rehabilitación y la colocación de prótesis. Desde el día 1 hasta el final de su recuperación, la familia no asume ningún costo.

La Directora General del INSN San Borja Dra. Zulema Tomas Gonzales, informó que, desde el primer momento se activaron todos los protocolos. “Nuestro compromiso es darle a esta pequeña todas las posibilidades de recuperación. No está sola, tiene al mejor equipo y todo el soporte del Instituto de manera continua. Desde su ingreso, un equipo multidisciplinario de especialistas trabaja para salvarle las manos, reconstruir las muñecas y colocarle prótesis”, refirió.

La Dra. Tomas , explicó además, que, entendiendo la importancia del soporte emocional y que la familia permanezca unida durante el proceso de recuperación de la niña, en coordinación con la Sociedad de Albergues aliados del INSN San Borja, se logró el alojamiento y alimentación para ambos padres, durante los meses que dure el tratamiento.

“Queremos que las familias sepan que cuando un niño es atendido con SIS en el INSN San Borja, el Estado cubre todo. El único objetivo es que la pequeña se recupere. A pesar de su estado evoluciona de manera favorable y responde al tratamiento”, comentó.

Por otro lado, según relató la señora Judith Gaspar, el día del accidente su hija estaba al cuidado de su abuela, mientras ella se encontraba en su centro de labores. La niña salió un momento al parque con sus primos y un niño de 13 años que se sumó al juego de los niños más pequeños detonó el artefacto en las manos de su hija, lo que ocasionó que pierda 5 dedos.

En el Hospital Domingo Olavegoya de Jauja donde fue atendida inicialmente se planteó la amputación debido a la gravedad de las heridas. Por ello, fue trasladada de emergencia al INSN San Borja, donde recibe atención especializada con calidad, dignidad y esperanza.

El INSN San Borja es el centro de referencia nacional para la atención de niños y adolescentes con quemaduras graves y otros casos de alta complejidad. El Área de Quemados cuenta con un equipo multidisciplinario conformado por cirujanos plásticos, intensivistas, enfermeras especializadas, terapeutas físicos, nutricionistas y psicólogos, que brindan atención las 24 horas.

Cada año el Instituto atiende a más de 300 niños con quemaduras de diversa gravedad, muchos de ellos derivados de accidentes por pirotécnicos. Además de la atención quirúrgica y hospitalaria, el INSN San Borja desarrolla un trabajo integral que incluye rehabilitación, salud mental, prótesis y el acompañamiento a las familias para lograr la mejor reinserción social del paciente.

De esta manera, el Instituto reafirma su misión de proteger la vida y la salud de la niñez del país. Brinda atención de alta complejidad con calidez humana, garantizando que ningún niño deje de recibir tratamiento por falta de recursos económicos y vuelva a jugar, estudiar y cumplir sus metas.

 


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