En el Instituto Nacional de Salud del Niño San Borja, niños y adolescentes hospitalizados y de consulta externa disfrutaron al lado del personal asistencial y administrativo, de una gran fiesta criolla y de disfraces celebrando con entusiasmo el Día de la Canción Criolla y la festividad de Halloween, que es una celebración popular en los Estados Unidos.

Cada uno de los servicios participó con entusiasmo en la que fue una sana competencia, donde se calificó la presentación, creatividad, disfraces y ambientación. Los servicios ganadores del concurso son: el servicio de Imágenes en tercer lugar, resaltando por la coreografía y trabajo en equipo; en el segundo lugar fue para Centro Quirúrgico por el mensaje patriota y escenificación. El primer lugar fue para hospitalización de Especialidades Pediátricas por la ambientación, mensaje y un desfile de disfraces en la que participaron pacientes y familiares.

Algunos pequeños llegaron al Instituto caracterizados de sus personajes favoritos como Frozen, la princesa Ana, angelitos y hasta el temible muñeco de Chucky, que se unieron a la fiesta criolla bailando al lado de médicos, enfermeras y técnicos de los servicios que participaron del concurso de disfraces organizado por el INSNSB como una de sus actividades promoviendo el trato humanizado y el soporte emocional para sus pacientes.

La Dra. Ruth Rojas, director adjunto del INSNSB, resaltó la importancia de llevar felicidad y alegría a los pacientes y sus familias, a través de este tipo de actividades que impacta en su estado emocional y en su recuperación.

Son cerca de 300 los pacientes que se encuentran internados en el Instituto en diferentes ejes de atención, por patologías complejas y de trasplante como leucemia, malformaciones congénitas y de corazón, problemas neurológicos,  tumores, niños con graves quemaduras, y otros. El 70% de los pacientes son referidos de las regiones del país.

En los servicios de hospitalización y Centro Quirúrgico, médicos, enfermeras y todo el personal de salud compartieron esta fiesta con los pacientes y padres acompañantes, presentándose en conjunto para lograr los primeros puestos del concurso, que también busca revalorar nuestra música criolla, el trabajo en equipo y los valores institucionales de una atención humanizada. Hubo áreas en las que se esmeraron y prepararon dulces criollos.

En los diferentes pisos bailaron y cantaron al ritmo de cajón, y los más pequeños disfrutaron viendo a sus personajes favoritos como el capibara, que con su carisma y ternura se ganó el corazón de grandes y chicos.


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